Claves para no quedarte atrás
Claves para no quedarte atrás
Si yo supiera la “poción mágica” para aprender francés, sin duda la patentaría. Pero esta búsqueda es un sueño como la de los alquimistas que querían transformar el plomo en oro. Lo que sí os puedo decir, aunque no sea una fórmula milagrosa, es que la dedicación y la constancia funcionan. También hay algunos “truquillos”, por llamarlos de alguna manera, pero hay que ser selectivo y saber cuáles funcionan para nosotros. Cada cerebro es diferente, funciona con una determinada lógica y su propia manera de entender y retener. Así que tendrás que probar y ver qué “trucos” te sirven, y una vez lo sepas, síguelo al pie de la letra.
- Elige tu propio modelo. Alguien que te guste como hable el idioma, una actriz, tu profesor de francés, un deportista, tú eliges. Obsérvalo y copia su forma de hablar, las expresiones que utiliza y repite todo lo que dice utilizando las mismas entonaciones. Puedes hacer grabaciones de vídeo o audio y escucharlas hasta el cansancio. Esto te ayudará a perder la vergüenza y el miedo cuando hablas en francés, porque ya no serás tú, sino un actor que se está aprendiendo un papel.
- Si lo que te cuesta es memorizar el vocabulario, hazte reglas mnemotécnicas. Ayúdate utilizando diferentes colores de rotulador, asociaciones mentales, dibujos y notas. ¿Eres de los que tiene una gran memoria visual? Aprovéchala. ¿Lo tuyo son más bien los conceptos? Entonces establece diferentes relaciones entre palabras para que te ayuden a memorizarlas. No importa el tamaño, el color o lo que sea, pero tienes que tener un cuaderno repleto de vocabulario que vaya creciendo con el tiempo y repases continuamente.
- Leer en voz alta. Esto siempre funciona. Hay muchísimo material editado en francés, ya sea de ficción o no, algunos vienen acompañados por su correspondiente CD. Escucha párrafo por párrafo y luego lo repites en voz alta. De una sola vez estarás aprendiendo pronunciación, vocabulario, gramática... ¿qué más puedes pedir?
- Utiliza Internet para cotejar estructuras gramaticales y mejorar tu escritura. Para eso el Google es una herramienta sin precedentes. Allí podrás ver cómo los nativos utilizan sus propias estructuras. Si dudas cómo se utiliza una frase la pones entre comillas y miras cuantos resultados arroja, si obtienes pocos y el contexto no es el deseado, cambia el orden, quita comillas y descubre dónde está tu error o tu acierto. Es un ejercicio divertido y esclarecedor.
- Acostúmbrate al idioma. Aunque estés haciendo otra cosa, ponte una radio en francés de fondo (ahora lo tienes más que fácil gracias a Internet). Lo ideal es que hablen mucho, entrevistas, noticias, publicidad... No importa si crees que no te enteras de nada, tu cerebro está escuchando. Otra cosa, se acabaron las películas dobladas, todo en versión original, y si es posible sin subtítulos.
Mi consejo es que pruebes con todos ellos, cada uno sirve para diferentes cosas. Lo bueno es que las puedes hacer desde el sofá y 10 minutos cada día pueden realmente marcar la diferencia y te ayuden a acercarte un poco más a tu objetivo. Lo importante es estar motivado, por eso, una regla básica es que no importa el truco que utilices, siempre tiene que tocar temas que para ti sean interesantes.
Otros artículos que te pueden interesar: